No sé cómo actuar contigo.
Sé por lo que estás pasando pues es la misma cosa en la que viví atrapada varios años.
Comprendo que no puedo evitarte el dolor, que no puedo hacer nada para que vivas ese duelo y que no encontraré palabras para que sientas, al menos, un poco menos de tristeza.
Llevo días tratando de decirte cómo es que me siento yo con lo que hemos vivido pero no encuentro la forma correcta.
Quizá no la haya y eso me asusta.
Me asusta perderte (de nuevo).
Aunque siempre supe que lo nuestro no funcionaria, no puedo no sentir lo que estoy sintiendo.
Creo que es solamente, que me he vuelto a enamorar de ti.
Ni siquiera yo sé como debería interpretar eso, no espero que lo hagas tu.
Entendí, hace unos meses, que la persona de la que me enamore antes, nada tiene qué ver con quien eres en realidad. Entendí también, que en realidad, no te conocía. Que fue un amor al vapor y un tanto absurdo.
Hoy, te conozco, Sé quien eres y cómo eres, Conozco lo peor de ti y aún así, te amo.
Quiero estar todo el tiempo contigo, quiero llevarte a dónde quiera que voy, quiero llamarte todo el tiempo "decirte que el tráfico es terrible, que el perro no quiso comer hoy"...
Quiero ser parte de ti, quiero ser uno más de tus defectos.
Y entonces, cuando estoy por decírtelo, por escribirte la mejor de mis cartas, me dices que jamás te enamorarás de nuevo, que incluso a mi lado sigues pensando en ella, que nada he hecho por que te sientas mejor. Y me derrumbo.
Y no te lo digo.
Pero cuando estoy sola, en silencio, lloro. Lloro por que me duele que no me quieras, que no seas ni un poco observador, que no te hayas dado cuenta de que cuando digo te amo, lo digo estúpidamente en serio.
No es tu culpa, lo sé.
Entiendo que solo te estoy haciendo mal, que este amor tan enfermo solo te perjudica, que mi afán de protegerte solo te está enfermando más...
No quiero despedirme, por que seguiré aquí para ti, como lo prometí.
Solo, empezaré a respetar tu dolor, a no obligarte a estar cerca de mi, dejaré de perseguirte, de atosigarte.
Discúlpame, jamás quise hacerte daño.
Amo tus ojos tristes y tus manos frías.
Amo lo que eres en verdad.
No mentí la primera vez, cuando te dije que te amaría siempre y a pesar de todo...
La historia comienza cuando traté de contar mi historia. Sin querer, mi blog se llenó de cuentos, realidades, ficciones, amores, desamores, tristezas y alegrías. Esa es la verdadera historia
Mostrando las entradas con la etiqueta Historia sin final. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Historia sin final. Mostrar todas las entradas
8 de septiembre de 2014
Unread II
Etiquetas:
Amor,
Carta,
Corazón Roto,
Defectos,
Despedida,
Él,
Experiencias,
Historia sin final,
Inspiración,
Introspectiva,
Lo que no me atrevo a decir,
Love,
Manos Frías,
Maxita,
Triste,
Tu,
ya me cayó el veinte,
Yo
21 de agosto de 2014
LA historia.
Escribí una historia hace años, una historia que quedó en continuación y a la que nunca quise darle un final definitivo. Mi historia estaba escrita a dos manos.
En verdad, ninguno de los dos quiso terminarla, solo la arrumbamos en algún estúpido rincón.
O quizá él puso en punto final y yo le agregué dos más.
Nunca dejé de pensarlo.
Han pasado, no sé, muchos pares de años.
Y esta historia se estrelló en mi cara un frío día de diciembre.
Ahora, más por mi gusto que por el suyo, he continuado con la historia.
En realidad, pensé que la escribía, que la controlaba, que podía manejarla, pero no.
Ella es quien ha dictado cómo deben ser las cosas, qué es lo que debe ir sucediendo y lo peor es que los sentimientos que ha despertado en mi no son normales.
Mi historia debe tener un punto final, sin embargo, cada que lo escribo, me lleva de la mano a convertirlo en un punto y seguido, incluso a veces, un punto y aparte, pero nunca final.
Miles de sentimientos que ni siquiera sabía que existían se han estado arremolinando dentro de mi y no sé por dónde debo empezar a acomodarlos.
No es una historia de amor, pero a veces lo parece.
En momentos, pareciera una historia de terror y en cuando menos lo esperas, tiene algo de acción y mucho de suspenso.
Ya no sé si quiero.
Me he convertido en el personaje más borroso de cualquier historia y a la vez, el más fuerte.
Ya no quiero ser la fuerte.
Y como le hago?
Como le quito el control a la historia y retomo la pluma y el papel?
En qué momento dejé que me conquistara?
No me asusta, pero, no lo quiero.
No lo quiero por que se parece en muchos párrafos a la historia que terminé y que lejos de olvidarla, me ha marcado de por vida.
Esa historia que quise arrancar del libro y que trate incluso, de quemar de todas las maneras.
No la quiero.
Así que, cómo se convierte uno en escritor?
Etiquetas:
Accidente,
Amor,
Él,
Escritor,
Experiencias,
Heridas,
Historia sin final,
Inspiración,
Lo que no me atrevo a decir,
Love,
Maxita,
Quien soy? Consusiones,
Recuerdos,
Reflexión,
Roles,
Sobreviviente,
Tu,
Yo
Suscribirse a:
Entradas (Atom)